MI QUIJOTE
Yo sé de la plenitud,
de la ilusión,
del sueño no soñado,
del orgullo que hincha
mis venas, del placer
escuchado, de la piel
que se extiende
para ampliar nuestro tacto.
Yo sé por ti que eres
un deseo consumado,
la dicha de un amor a dos velas,
la esperanza
que extiende nuestro cielo,
el beso de nuestras almas y
el soporte de nuestros huesos.
Yo sé de tu voz,
y del aliento que
a veces perdemos,
sé de tus silencios
y de lo que callas con celo,
de la mirada con la que
a veces condesciendes,
y de tu palabra abrupta,
inconsciente, a veces, doliente.
Yo sé que ahora vives
días dónde adoleces,
y días dónde reverberas
como el don Quijote que
has sido, y en el que te muestras.
Yo supe del pirata, del zorro,
del caballero andante, del terrible
espadachín y del gran
arquero, del indio enamorado,
de tus disfraces y de tus sueños.
Yo supe de tus letras
y de tu amor por ellas,
mi poeta independiente,
mi redactor consumado,
lector por excelencia,
de las fantasías conscientes e
inconscientes.
Yo supe y sé de tus trazos
emocionados, del amor
al lápiz y al papel, del dibujo
animado, del "tattoo"
en el que te inspiras y
de tu "manga",
a veces olvidado.
Yo sé que te haces hombre
y que a veces huyes, y muchas
nos reencuentras con la pasión
del enamorado.
Yo supe y sé del hombre
que te acompaña, del niño,
del adolescente, del joven,
de la persona que nosotros
amamos.