lunes, 29 de julio de 2024

 Por momentos se añora

la quietud de un instante, el reposo leve 

de una gota de agua sobre la piel desnuda,

la mano detenida en la caricia 

de nuestra propia sombra.

IMAGEN

 Hube de perder amor, 

amantes.

Hube de habitar temprana 

y madura herida.

Hube de aprender a escalar

pequeños pozos de derrota.

Hube de ser niña, esposa, madre

Mujer al fin

Hube de habitar el anhelo

de ser en soledad

la imagen 

que me devuelve cualquier espejo.

POLVO, NO MÁS

 Estoy sentada entre extraños,

fumando un cigarro, alojo el vacío

súbito, la nausea, el ser aquella 

que será polvo de otro tiempo.

EXPUESTA

 Vencerme siempre,

a pesar de la vida

  que me persigue,

de la luna que alumbra,

del sol despiadado.

Vencerme siempre,

con los sueños expuestos,

con los vencidos,

con los olvidados.

Vencerme siempre,

a pesar de mi palabra,

del gesto amado, de la caricia

extraña, del hueco de tu mano.

Vencerme tanto para saber 

que estoy viva, que muero a cada 

instante mientras te busco,

mientras te espero, acaso sin 

nombrarte.

Vencerme siempre para poder

encontrarme a pesar del silencio

que habitas, del aire dónde me rondas, 

de la sombra que asola,

del corazón que no estrenamos.

viernes, 12 de julio de 2024

OASIS

 Solamente desvestimos nuestra

piel envueltos de deseo,

con el corazón aparcado

a los lados de la cama,

con nuestro ayer

a los pies del recuerdo.


Solamente desvestimos nuestra

piel y lamemos sus heridas,

el dolor que lacera, la ausencia

 de nuestras almas.


Tendemos nuestro pensamiento

sobre las sábanas y olvidamos

el viento que acaricia el deseo,

sujetando una vez más nuestra

pasión al horizonte incierto

de una vida que relevamos 

junto al oasis de nuestro desierto.

NO MADRE

 Caminas ciego,

abanderado por tu dolor 

y eliges en mi su diana certera.


No sopla el viento del mar

y el fragor de las olas bate tu triste

corazón para la melancolía del alma.


Bailas la danza antigua 

donde se sume el dolor y alejas

la mirada de mis ojos

como si borrases mi existencia.


Giramos con la tierra y sus días

y una elipse invisible nos sujeta

a la espera de ser otros y habitar el amor 

que nos profesamos.

jueves, 11 de julio de 2024

MAÑANA DE CARNAVAL

 Para  Alberto


Allí sin ti,

envuelta en la melodía

estábamos los dos.

Yo en continuas lágrimas

mientras los recuerdos asolaban


"Mañana de Carnaval"

y yo sin ti,

sin tus manos,

perdida una vez más

desde que te fuiste.

No supe sostener el momento,

contener una vez más

la emoción de saberte  ausente

bajo el desgarro inconsciente,

sujetar el vértigo en el pentagrama

de otro tiempo.

"Mañana de Carnaval en la espiral

continua de una tarde,

de una mañana infantil

de camino al colegio,

de vuelta a casa,

y nuestro incesante tarareo

bajo el arcoíris brillante

de unas notas infinitas

colmando nuestros momentos.

Allí sin ti,

envuelta en la melodía

seguimos los dos ajenos al tiempo

en el continuo devaneo

de una notas  prendidas en el pentagrama 

de mi corazón.

Voz

 Sobre mi cuerpo

tu ausencia, el hueco de una caricia,

el labio perdido sobre mi piel,

un requiem  sórdido,

la melodía de este adso.

Los espejos vacios,los azogues muertos,

sin nuestra voz.

Sobre mi mente la cascada 

continua de un desamor,

la historia vencida por la mentira,

la cárcel del corazón,

las alas vencidas, el rescoldo

de la  traición.

Sobre mi cuerpo las lides,

 la batalla de una ilusión, la derrota certera,

el sueño marchito, la pesadilla atroz,

mi garganta rota y un brote de deseo

continuo manando sobre mi voz.

CONJURA

Existe un recodo de deseo
que habita en la piel de tu brazo,
lame el instinto vertiginoso
donde se aloja la lujuria de cualquier 
tarde de otoño mojada por la tímida
lluvia sobre las hojas del encinar.

Un instante de tu piel
 sobre el escenario de una tarde
de otoño cualquiera.
conjura el instante
de un encuentro remoto 
y prendido al deseo constante
de una melodía
 para la menoría del alma.

PERDÓNAME

 Mía es la culpa.

La vida que te asola,

La nausea del horror.

Terrible vivir con la sangre y la entraña

compartida, con el corazón 

dividido, con las alas heridas.

Mía es la culpa.

Solamente te entregue la vida,

La inconsciencia del ser,

El sórdido réquiem y la melodía 

que instrumentas en el pentagrama

de la pasión humana.

Mía es la culpa de amarte 

infinitamente, de liberarte,

 de sufrir tu abandono

y la pena honda que te ronda el alama.

Mía es la culpa y mía es la espera,

Perdóname, la vida siempre es 

la alegría de saberse madre, mujer,

ser efímeramente humano.