domingo, 17 de noviembre de 2024

 Recuerdo la carne 

trémula, el ritmo candente,

desacompasado del corazón

ebrio de pasión, el tacto 

encendido de nuestras manos

 urgentes, las perseguidas

miradas rondando a nuestro acecho,

 la voz de tu llamada

y el canto de nuestro 

pecho.

Recuerdo el vuelo de nuestras

bocas lamiendo la savia

loca  de nuestros cuerpos

ahora tan ajenos

como el tiempo que

nos distancia para decirnos 

que el ayer 

fue nuestro, como los adolescentes

 besos eternos en el vaivén

 de las olas de nuestro

 pensamiento.

jueves, 14 de noviembre de 2024

NO CESA

 Estoy aquí con el corazón temblando.

Espero una vez más

 la tormenta,

el rayo que no cesa,

el súbito eclipse

que asola la mirada  para la condena

de mis alas.

Estoy aquí con las manos

 entrelazadas, sujetando

 el deseo de acariciar un tempo

que me roce la piel,

envuelta en la melodía continua

de esta libertad que sujeto

por momentos bajo la mirada

de cualquier dios siempre

intentando condenarla.

Paraiso

Yo te pienso, habito sin ti una 
Fantasía
Vivir es inventar un paraíso,
Escuchar el viento,
Sujetar un sol y tender un cielo.
Yo te piso, emulo sin ti cualquier
Melodía
Vivir es inventar siempre un paraíso.

De poco a poco

 El tiempo de poco a poco y mi voz

escuchada.

Diástole

 Escasamente el tiempo corre a ratos,

otros se entretiene en las esquinas 

del corazón, bordea lentamente los lados

ocultos en la sístole de la vida

y encuentra

su esperanza en la diástole 

compasiva.

martes, 12 de noviembre de 2024

MUNDANA

 Cierro estos ojos que no ven el mar,

se abandonan al salitre que puebla

los pasillos del recuerdo.

Cierro esa boca sin los labios 

besados, ausentes del sabor

de otras bocas donde anida

el néctar del deseo nuevo.

Cierro estos oídos sordos

a la melodía de una noche y su cielo

estrellado, presidido por el canto

incesante de las cigarras.

Cierro este pensamiento

de saberme ausente de otra vida

donde habitaba la soledad del alma,

rendida ya al devenir incierto

que agita el deseo de cualquier

pasión mundana.

blanca flor

 Mi corazón guarda una flor blanca,

simple, pequeña como el luto último

que ciñe el dolor de cualquier amor.

PARCA

 Camina conmigo y yo

ausente,

recorta mis pasos en la sombra y 

es el eco

de mis pasos en la madrugada

cuando la ciudad dormita

en la duermevela de un metálico

silencio de neón.

Ella es caprichosa,

se aloja por momentos

en mi corazón,

atenaza mi garganta y 

noche tras noche se acuesta

en mi cama y

vence mi sueño y espanta 

mi alma.

Camina conmigo y

yo ausente,

solitaria, abrazada siempre

por su guadaña.

MUÑECA DE TRAPO

 Y el miedo cosió mis huesos,

habito sus paredes y medro

en el tuétano de mi corazón.

Caminó lento como si 

de una costumbre tratase su suerte.

Y fue la sombra en el mediodía,

la taza de café en la tarde,

el hilo del devaneo en la soledad

de mis noches.

Y el miedo ocupo mi pisada

descalza, ahondo en la huella

de los recuerdos, vistió conmigo

ropas nuevas, se miro al espejo

mientras me maquillaba y

oscureció la mirada de mi ilusión.

Y me acompaño silente y sigiloso,

habitó la cerradura de mi casa, 

se acostó conmigo y me cedió su

almohada.

Ahora sabe que ya le entiendo y 

la paseo conmigo por la calle, le cedo

 un sitio junto a mi lecho y

le endulzo el café, borro sus ojeras

en nuestro espejo y

si me aterra, lloro su espanto y

me abrazo a la muñeca de trapo

que hoy soy

con los huesos descosidos y

todos mis harapos.

CORAZÓN DE AZUCAR

 Tu corazón de azúcar,

Precisa del almíbar

Que remedie su son

acompasado.

La vida que reclama,

Asoma a tu ventana

Y las nubes pasajeras

Que a ratos asolan tu mirada,

Tienden la red que nos sujeta

Al amor que tu siempre

derramas

Sobre las manos que hoy 

entrelazamos para sosegar 

el aliento que nos atas a tu dolido

Corazón

VERDE Y PLATA

Tus hojas de plata

reclamando al cielo

el silbo del agua que el rio mecía

al compas del viento.


Verde y plata, plata y verde cabecean 

sobre las aguas del Tormes

en el murmullo

del mediodía 

el oro leve que desmayan

tristes los chopos se derrama

sobre mis pasos

estampando un nuevo otoño

para la melodía del alma 

silbo

 Tu ausencia y mi libertad

Silban en las entrañas

Como silba el hambre

Cuando tiene sueño.

BOLEO

 Porque te espero

en la distancia de un boleo,

en el arcoíris que columpia a ratos

estas nubes

que mi mente evocan.


Porque te espero

en la sincopa arrítmica de la memoria 

musical

que enreda mi mente.

Porque te espero

sin un por que,

con el por que 

que viste mi deseo.

CONGAS


A Gabriel, Cote y Daniel

Se tamiza la tarde a ritmo de congas,

y el corazón se acompasa bajo

un cielo que se tinta levemente entre

rosas y violetas degradados.

Se silencia el campo,

las lomas duermen acunado

tiernamente un día

que transgrede al otoño bajo

la percusión de tres almas

que se rinden a la deriva 

del corazón.

Se mece la la magia 

y mi corazón late ritmos ajenos,

templados por la suave brisa que 

sostiene el momento,

el suelo abatana sones remotos,

mientras el alma danza en atávica 

nostalgia.

NEGACION

Sálvate.

Escapa de aquello donde

te reconoces vulnerable.

Niégale a la vida el sesgo 

de la posibilidad.

Sálvate.

Mantente en la rutina segura

en los límites que no puedes 

traspasar.

 Niégate a la incertidumbre

del corazón que late escondido,

ciérrale tu boca para que no vuele 

libre en el viento, para que no

 reverbere en el eco donde el hombre

escucha su pensamiento libre y

la ilusión que embiste el deseo

inconsciente de ser y desear 

cualquier anhelo.

lunes, 11 de noviembre de 2024

CORNISA

 El vértigo de vivir se aloja

en la cornisa

de nuestro corazón.

HILO

 En el hilo de mi pensamiento enrede

el peor de todos mis cuentos.

ENTRAÑA

 A mi hijo

Nos pisaron el corazón impunemente

en las calles de nuestra vida,

removieron con su abuso

nuestra entraña más querida y en golpe

avieso derrotaron tu cuerpo bien 

amado.

Tu don humano, ese que aterciopela

el alma que tanto quiero, voló

sabiamente desde el pavimento

hasta el aura que siempre

te acompaña y elegiste ser

el buen hombre que tu eres,

ese ser que comulga con su esencia

bien amada.

ONIRICO

 A través de las ventanas abiertas

 cantan los grillos en una tarde

que se mece al ocaso dibujando 

estelas rosas en un cielo

que dormita hacia el sueño

de la noche.

Olvido los ritmos de percusión,

las voces tarareando y sesteo hacia

el onírico sueño de abandonarme

al pretérito reciente de un paisaje

donde la magia preside cualquier 

encuentro.

AZOGUES MUERTOS

 Sobre mi cuerpo

tu ausencia, el hueco de una caricia,

el labio perdido sobre mi piel,

un réquiem sórdido,

la melodía de este adiós.

Los espejos vacios, los azogues

 muertos, sin nuestra voz.

Sobre mi mente la cascada 

continua de un desamor,

la historia vencida por la mentira,

la cárcel del corazón,

las alas vencidas, el rescoldo

de la traición.

Sobre mi cuerpo las lides, la batalla

de una ilusión, la derrota certera,

el sueño marchito, la pesadilla atroz,

mi garganta rota y un brote de deseo

manando continuo sobre mi voz.

Lacre

 Has sellado mi piel

en el lacre de tu tacto.

domingo, 10 de noviembre de 2024

HUELLA

 No puedo borrar tu piel

de mis manos, dibujan el deseo 

consciente que sacude mi cuerpo

entero como un trueno

que estalla y ensordece

para aislarme del resto del mundo.

No puedo borrar la huella perseguida

que recorrió mi cuerpo con la mente,

y acaricio el anhelo consciente

donde envolverme atávicamente

en bendita lujuria

para el corazón y para el alma.

No puedo borrar el vértigo

de la pasión,

la necesidad de vida y

transformación que se anuda

en el tacto perseguido

y el rastro inconsciente e indeleble

no borra la huella

húmeda que habito

el espacio del encuentro.

SEMPITERNO

Respiro el paisaje bajo la suave brisa

    que mece el campo.

Admiro un cielo degradado por la calima

y lo  pierdo en las escasas alturas

del soto monte.

Desde la baranda el horizonte

converge para diluirse en la tarde

    que avanza, la leve brisa acuna el campo

y por un instante el alma recuerda

lo efímero del tiempo y su sentimiento.

Mientras las cigarras duermen,

recreo su canto en la memoria 

bendecida por el instante mágico

de unas encinas salpicando

la mirada de este encuentro.

Respiro el paisaje siempre ahíta

de vivir el encanto que sucede

bajo las alas de lo sempiterno. 

ONÍRICO

A través de las ventanas abiertas

cantan los grillos en una tarde 

que se mece al ocaso dibujando

estelas rosas en un cielo

que dormita hacia el sueño 

de la noche.

Olvido los ritmos de percusión,

las voces tarareando y sesteo hacia 

el onírico sueño de abandonarme 

al pretérito reciente de un paisaje 

dónde la mugía preside cualquier

encuentro. 

Contigo

Hoy me he encontrado contigo,

aquí dónde nunca estuvimos.

A la orilla de otro mar que vence

mi corazón y te eleva a mi recuerdo.

Estas conmigo junto al oleaje que 

quiebra cualquier condena,

y esa espuma de sal que

merma cualquier pena.

En el vaivén de esta tarde que

agita el viento pierdo el eco y 

solo siento

girar y girar la tierra contigo al fin.

Hoy me he encontrado contigo,

tan lejos de nosotros mismos,

 allí donde siempre estuvimos

 en la luz de cualquier paisaje

GRACIA

El desolado lecho de los domingos,
la infidelidad prendida al cabecero 
de la cama, fingir durmiendo hasta
el adiós tras la puerta cerrada.

El regocijo de la soledad
inconsentida, el velo amargo
 del pensamiento y unas manos
que me recorren sabias en el sueño
eterno de desplegar las alas.

Solo recuerdos vencidos que fluyen 
este domingo lluvioso para entender
 la dicha de desalojar el alma y
proclamar silente, ora otro tiempo.
ora otra gracia.

sábado, 9 de noviembre de 2024

CAFETERA ITALIANA

 Hay posos de café en la taza,

platos sucios en el fregadero y 

suena Pink Floyd en el dormitorio,

el espejo del baño se empaña

tras la ducha y vela mi imagen

desnuda, esa mujer que esconde

extiende body milk en sus brazos 

mientras persigue el ritmo 

de una batería lejana,

Luces metálicas pueblan

el gris plomizo de un cielo que vierte

lágrimas constantes sobre 

las farolas apagadas.

No sé que extrañar contra el vidrio

de la ventana, quizás un árbol talado,

la lejanía de un ser querido,

la esencia de un amor que no hubo,

la estela de una ilusión bajo el neón

que parpadea.

Quizás compre una cafetera italiana,

evitar los posos de café y 

la predicción de soltar sin más 

el hilo de mi pensamiento.

AMNESIA

Olvide escucharme

en el silencio de la noche,

sentir el roce de mi piel

contra la sábana, el jadeo

que precede al juego de las caricias

mentales, recorrer mi cuerpo

con los ojos cerrados,

besar el hueco de la sonrisa silente

en la palma de mi mano,

lamer los labios amnésicos,

imaginarme aquello 

que en cualquier instante

sacudiría en devaneo explícito

la entraña olvidada

en el desalojo de mi corazón.

jueves, 7 de noviembre de 2024

REDENCION

 Miro avanzar la tarde

 a través de otros cristales y recordé 

mi ventana, las hojas de la morera y 

el triste ciprés, la mujer tras el jardín

construyendo su soledad

una vez más.

Solamente fluyen escasas lágrimas y

el corazón remienda el descosido.

El cielo oscurece a lo lejos

sobre la encina con un aura

levemente anaranjada, Etta James

llena el eco de este dolor bajo

el calor de una manta que acoge

mi redención.

CONSAGRACION

 Mi cuerpo sufre la derrota

en esta cama vacía dónde verterse

desconsagra el vino de este cáliz

al que tu procuraste el  olvido

y yo, abandone en delirio iluso

de amarte.

La desolación se fraguo

en la melodía asonante

que entretenidamente tejió el tiempo

y el contratiempo verdugo

 del deseo.

Y las nubes llovieron sobre 

las olvidadas sábanas

y humedecieron la piel negada,

el tacto hermoso del corazón

cuando percute el leve repiqueteo

de las gotas que estallan en la ventana.

Y la pupila se acostumbro 

a la macula que ciega el brillo

del tímido sol que habito 

tanto invierno.

Ahora recojo las cenizas 

de mi olvido y tejo con mesura la carne

trémula de este cuerpo que consagro

al alma que poseo.

sábado, 2 de noviembre de 2024

ESTOY COLGADA DE TI

Té inglés en la barra de un bar

mientras el gris resbala

por los edificios de una tarde otoñal.

Se encienden las farolas y un ligero 

viento corre por debajo de mi falda

mientras un cigarro se consume 

apoyado en la reja del bar.

Toda la tarde es gris  como el otoño

cuando duele y se huele la nostalgia

de otro tiempo mientras suena

 "Alarma" en la lista de reproducción. 

No amanece, solo estoy colgada 

de ti como canta Manolo Tena,

dame una oportunidad, necesito

un poco más... y no amanece.

CONTEMPLACIÓN

 Se perfila un cielo de nubes grises

desmadejadas sobre los desolados 

edificios de la calle, la luna recorta

su cara diagonalmente asomando

escasa en la vertical perdida 

de la plaza.

El leve jolgorio del bar pisa la acera

de mi portal mientras los recortados 

árboles contra los edificios expanden

un leve rumor de hojas agitadas

por un viento que olvida

el rumor de la lluvia.

Es una tarde más de septiembre

que aboca un otoño presto a vestir

el gris pavimento pese

a los calientes rayos de sol

que habitan las paredes en la siesta

urbanita.

Nada escapa al leve temblor 

donde se acortan los días.

Se agita el alma, la piel espera

la lluvia leve estampando el paso

del tiempo, y un cielo breve y

melancólico abandona su luz

contra las farolas que pueblan la calle.

Nada que perfilar bajo la rutina 

de una tierra que gira y se traslada

conmigo ausente, acunando el alma

tras la ventana abierta a un resquicio 

de contemplación.

LIMERENCIA

Mi obstinación es la contemplación

de este paisaje ajeno

que hoy mis ojos niegan,

es este azul que degrada la tarde,

perfumado por la brisa

que ya no acaricia tu piel.


Mi obstinación es el escenario

que devora lentamente mi corazón

mientras el agua sonora

del rio baila lamiendo el sueño

de haber sido lo que la luna 

me está  negando.


Mi obstinación es el columpio

donde mi corazón instrumenta

la melodía de un delirio eterno

que me ensueña el alma y

te proclama eterno para mi deseo.



ABRIL

Tu que sin quererlo en el tacto

de tu mano alojas la caricia 

de mi corazón.

Tu que sin saberlo en el vuelo

de la palabra despiertas mi deseo.

Tu que sin amarme en la mirada 

implícita devoras la ausencia

de mi carne.

Tu que nunca desvistes la piel

que recorre mi lengua

Tu y solo tu reverberas 

en mi pensamiento, lúcido como si ahora

fueras esas notas que enhebran

la melodía de mi cuerpo.