lunes, 24 de enero de 2022

Corazón Maduro

Para Aurora


Cómo un rosal herido
 por el invierno
en su primera poda, 
así la vida ha rasgado las alas
de tu corazón maduro.
y así como el rio sigue 
su cauce después de la crecida,
el tesón de tus manos borda
día a día la cicatriz de tu herida.
La primavera te espera con savia
renovada para tus rosas, y 
el terciopelo terso de tu corazón
mudado, fragancia pura para
seguir amando, para extender
 sus alas y seguir volando.

A Mi Madre

Mientras estés dormida

insuflaré mi aliento

lento, profundo, 

como el soplo de la vida

que la naturaleza nos concedió.


Acercaré mi boca 

de esperanza llena de amor

para tu pecho herido,

 y bordare con ella la rosa

de tu valentía, la fuerza 

de tu corazón.


Soplará el tierno viento

de otoño para esparcir

los abrazos de tu vida, 

tejer con ellos la trama 

de una red dónde habita

la niña, la hija, la mujer,

la esposa, la madre,

 la abuela, la hermana,

la amiga...


Y despertaras amada,

esperanzada, 

 y el tacto de tu cicatriz

guardará el eco dónde reverberé 

tu pecho, presto ya a expandirse

con nuestros besos.

.


Momento Breve

 Hay tardes de sol

que atrapan el tiempo,

se detienen en leves

trinos, en la rama que mece 

el aire de otoño, en el brillo

cálido que calienta el corazón.


Las moscas golpean torpemente

el cristal estampado de gotas

secas, y zumban atontadas 

por el sofoco de una tarde

que aboca a su ocaso.


El cielo matiza su azul

huyendo del esplendor

 del verano y sujeta horizontal

su astro, es fresca la sombra

que acompaña el momento

anunciando la noche temprana,

la futura humedad del alba.


Un gato se lame bajo

los dulces rayos que aterciopelan

su oscuro pelaje, y atiende sin

distraerse el poso de la tonta mosca

que reposa su corto vuelo.


El silencio se agranda,

los pájaros retornan a casa,

y por un instante se aquieta 

el alma, se expande lento 

y profundo mi pecho y silva

el aliento de mis entrañas.