Hoy elegí un vestido distinto,
unas botas fuertes y mi pequeño
pañuelo teñido de amapola
al cuello.
Un paso y otro bajo las nubes
que ceñían el cielo,
y un ritmo rápido
y sin rumbo
buscando la imposible sombra
que pierdo cuando te alejas.
Hoy elegí por ti soñarte,
perderme junto al gentío
atravesando la ciudad
bajo las luces de neón
y la tristes farolas
que ocultan el deseo nocturno.
Un paso y otro siguiendo la ruta
del alma herida a la razón del tiempo...
...al desvelo de ser una mujer
y la conjetura de su sombra
perseguida.