domingo, 4 de agosto de 2024

A LA ORILLA

Tan lejos del mar y
mi corazón a la deriva.
La luna presa de las  mareas,
sin olas.
Quiero el opaco plata
en su reflejo
y una lágrima cae a la 
tierra baldía  y estampa leve
su gota de sombra.

Tan lejos del mar y 
mi corazón sin cuna.
Lejos de las olas que mecen
el canto de las sirenas.
Quiero el eco donde 
se baten las aguas feroces, y el desierto
que habito ignora
el pulso dormido del sueño.

Tan lejos del mar y tan cerca 
del olvido que otros encuentran
para negar los labios perdidos,
las miradas marchitas, la música
rota, el poema por descifrar,
la sibila ausente del destino
certero.

Tan lejos del mar y mi corazón 
a la orilla.

MELANCOLIA

 A veces la piel olvida

el tacto del amor,

el beso que ocupa

cualquier hueco,

la lectura perseguida

de los labios tempranos.

A veces la piel escucha

la ausencia de cualquier roce,

las caricias perdidas,

el eco del corazón errante

buscando el exilado abrazo,

sin patria donde encontrarse.

A veces la piel olvida

el surco de  la sonrisa,

la danza antigua del alma 

enamorada,

el resorte deshilado

de nuestras manos

en la memoria 

de nuestra melancolía