lunes, 21 de diciembre de 2020

SIN TI

 A veces me parece

terrible la  espera

que te anuncia, 

el tiempo que discurre

paralelo al tuyo

sin ti.

Ya me sé sola

de ti conmigo,

sola para buscarme

sin ti, 

tu que en la extensión

de mi  piel cincelas el cuerpo

que a veces olvido,

sola, para saber

 que es tu ausencia 

quien me nombra.

SENTIR

 Dejadme el viento 

sobre la piedra,

el brillo del sol

al mediodía,

el cielo azul del estío

que avanza.


Dejadme la brisa

sobre la arena,

el húmedo salitre

que guarda la roca,

el vals de las olas y la espuma 

de su gracia.


Dejadme el aire

de otoño susurrando

entre las hojas, el rojo

 pardo, el ocre, el tímido amarillo

 que tiñe los campos, y la pisada

 sonora de mi pie descalzo.


Dejadme el horizonte

que cada día borda

el cielo, la nube lenta

que el sol estampa,

el aroma seco de la tierra arada.


Dejadme la lavanda,

 el tomillo y la jara, el

rosal silvestre , y la efímera

amapola siempre colorada.


Dejadme la nieve, la gota

de lluvia que resbala,

la mañana cencellada,

la noche y su fría escarcha,

el rayo que precede al trueno,

y el soliloquio de la montaña.


Dejadme un día, un momento, 

una tarde, una vida entera,

para guardar uno a uno,

los pequeños deleites 

del alma.