Necesita tu corazón
la mano experta del cirujano,
precisa, ajena al incontenible
palpito de amor desbordado
en estos cincuenta años.
Necesita tu corazón
la brida que sujete
nuestro aliento al calor
de tu pequeña herida.
Necesita tu corazón
la razón de continuar
el poderoso latido
de amor que nos funda
a otros cincuenta años
de vida.
Necesita tu corazón
la rosa que tu,
nos has regalado tantos días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario