En esta tarde quieta,
del final de septiembre,
mecida por el viento,
sujeta sus hojas lánguidas
la morera de este quieto
jardín.
No es una tarde más
que avanza al ocaso
para refrescar el sueño
de esta razón dormida
al compás del tiempo.
Es la tarde quieta,
devenir de nuestro
otoño, que calienta
nuestras almas y
alimenta nuestros
gozos.
del final de septiembre,
mecida por el viento,
sujeta sus hojas lánguidas
la morera de este quieto
jardín.
No es una tarde más
que avanza al ocaso
para refrescar el sueño
de esta razón dormida
al compás del tiempo.
Es la tarde quieta,
devenir de nuestro
otoño, que calienta
nuestras almas y
alimenta nuestros
gozos.
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