Sólo se seguir el día a pesar
de la niebla, del miedo
esperando en mi puerta,
de la soledad que impone
una traición al corazón.
Solo se vestirme y desnudarme,
maquillar mis ojos y disfrazar
cualquier mirada anegada
por el dolor y la inquietud
de esas mariposas que mueren
al declinar el día.
Solo se ser como puedo,
rescatar la risa, soltar la alegría
en cada encuentro, sujetar todo
abrazo, perseguir el tacto de la piel
que me contiene.
Solo se vivir en una noria y
esperar que el viento agite
el columpio donde anida
mi alma y mi consuelo
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