lunes, 18 de diciembre de 2023

No niego...

 No he abandonado el dolor, 

ni cegado su estancia, 

ni siquiera la peste que asola y

 se arrastra desde la entraña para sentir

la pura laceración.

No, no lo he abandonado porque 

persiste en su tarea y 

 no olvida mi carne, ni su hueco. pasea

conmigo las habitaciones de casa,

contesta al teléfono y

 me acompaña hasta altas horas de la madrugada.

No, no lo he abandonado,

 tan solo le dejo convivir con el resto

de mi vida entre café y

descafeinado, lo saco de cañas,

le presento a mis amigos,

 alguna noche lo agito bailando y 

le regalo otros ritmos.

No  he abandonado el dolor, 

espero su marcha  y

 mientras prepara las maletas,

plancho los sentimientos marchitos, 

doblo memorias tristes y 

escojo los calcetines perdidos

 en el cajón de nuestro olvido.

No, no niego este dolor,

pero mi corazón se nutre de otra

vida donde se engancha la risa y

me espera el tiempo tranquilo

que se gasta con ganas de ser conmigo y

 con otros.

No, no niego esta nueva vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario