A que no sea tarde, aunque
no llegue a tiempo.
A saciar la sed de esta boca
que no pronuncia tu nombre.
A que no sea tarde, aunque
el otoño ya se despida.
A escuchar el arrullo del viento
que posterga la noche y persigue
tu aliento.
A que no sea tarde, aunque
no mire el retrato que olvida nuestro
momento.
A parar el reloj que sujeta
el encuentro, a enredarte en mi mano
para evitar el posible
naufragio del corazón.
A que no sea tarde...aunque
no llegue a tiempo.
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