domingo, 25 de diciembre de 2022

TARDE EN EL LAGO

 Ajeno a la mirada que te contempla,

mecida en el atávico vaivén 

de tus olas,

 te encuentro y 

no puedo mirarme.

Las aguas que te bañan

 ocultan en su centro un corazón

 antiguo, enigma

para la mujer que te observa y

aprende que otras vidas habitan

bajo la leve marea de este atardecer.


Sujeta a tu orilla refresco

el alma perdida, ignota

ante un  paisaje que me permite

en un tenue instante formar

parte efímera del mismo

como la mariposa que aletea

sobre la férrea roca dispuesta 

al desgaste del sueño eterno.

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