Y ser por un momento
ajena a este cuerpo
que me condena al dolor
y su desvarío.
Y ser por un momento
destello de la ilusión
que brota de cualquier sueño .
Y ser olvido del corazón,
razón de un único pensamiento
dónde el olvido sea el perdón.
Y ser y no ser,
y estar y no permanecer en el laberinto
donde se pierde el alma
y se encuentra la sombra del adiós
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