miércoles, 19 de marzo de 2025

 Porque la vida tiene miserias

que la mirada no esconde

y mis ojos no ven el mar,

y la orilla de mi corazón

no lame las olas,

ni degusta el salitre que el viento

esparce allí, donde la vida redime

cualquier dolor

y las lágrimas vierten su pena

en las aguas mansas de un océano

que sueño cada noche,

como el deseo adolescente

que me puebla el alma.

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