pequeñas poesias de hechos que sucedieron, suceden y sucederan
Así nace la nausea
desde un rincón profundo
de la entraña y cabalga
hacía el pecho y tiembla
en la garganta y uno traga
saliva y tiembla inhalando
el asco de un horror que anida
siempre en su corazón.
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