Camina conmigo y yo
ausente,
recorta mis pasos en la sombra y
es el eco
de mis pasos en la madrugada
cuando la ciudad dormita
en la duermevela de un metálico
silencio de neón.
Ella es caprichosa,
se aloja por momentos
en mi corazón,
atenaza mi garganta y
noche tras noche se acuesta
en mi cama y
vence mi sueño y espanta
mi alma.
Camina conmigo y
yo ausente,
solitaria, abrazada siempre
por su guadaña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario