Hay posos de café en la taza,
platos sucios en el fregadero y
suena Pink Floyd en el dormitorio,
el espejo del baño se empaña
tras la ducha y vela mi imagen
desnuda, esa mujer que esconde
extiende body milk en sus brazos
mientras persigue el ritmo
de una batería lejana,
Luces metálicas pueblan
el gris plomizo de un cielo que vierte
lágrimas constantes sobre
las farolas apagadas.
No sé que extrañar contra el vidrio
de la ventana, quizás un árbol talado,
la lejanía de un ser querido,
la esencia de un amor que no hubo,
la estela de una ilusión bajo el neón
que parpadea.
Quizás compre una cafetera italiana,
evitar los posos de café y
la predicción de soltar sin más
el hilo de mi pensamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario