Mi obstinación es la contemplación
de este paisaje ajeno
que hoy mis ojos niegan,
es este azul que degrada la tarde,
perfumado por la brisa
que ya no acaricia tu piel.
Mi obstinación es el escenario
que devora lentamente mi corazón
mientras el agua sonora
del rio baila lamiendo el sueño
de haber sido lo que la luna
me está negando.
Mi obstinación es el columpio
donde mi corazón instrumenta
la melodía de un delirio eterno
que me ensueña el alma y
te proclama eterno para mi deseo.
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